Mi corazón no entiende más tu idioma, si querías estar solo, ¿Para qué me abrís?. Creyéndote presiento que me extrañas, me estaré alucinando, parece que no. No te preocupes la condena me empieza a caer, yo que creía que sentías lo mismo que ayer... Perdóname, me equivoqué.
Oí tu voz que susurraba algo, yo entendía lo contrario de lo que hoy hacés. Siempre me haces equivocar, siempre me llevás al mismo lugar. Si ya te ganaste mi pecho roto, ¿Para qué insistir mandando fotos?.

No hay comentarios:
Publicar un comentario