
Yo intento pero nunca salgo del abismo, y todo queda en nada. Mis gritos hacen eco al fondo de la nada, mientras mi cuerpo se resiste a caer, yo no te olvido.
Quizá yo le pido al amor demasiado, quizá por exceso y demás he pecado. Quizá por costumbre, tal vez por temores; no sé porque si, no sé si hay razones. Quizá por demencia, piedad o clemencia, quizá por amarte, por necesitarte. Quizá porque lejos de ti es demasiado, quizá porque todas mis necesidades las tengo de ti, mientras yo te ame.
Y yo aquí muriendo y tú como si nada, pero la razón me vuelve a controlar. Y dentro de mi es el dolor que habla, que conversa a solas con mi soledad. Vienes, te apareces y te veo, y es que aquí no pasa el tiempo, y yo muriendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario