
Grito, lloro, reviento, tiro cosas, y sí hago el papel de la loca. Cuando vos sereno me pedís que me calme. No estoy loca, tengo sangre en las venas. Me enojo, me molesta, discuto, peleo, y te admito que por ahí me voy de mambo, pero que querés que haga?, no voy a usar la excusa barata de que soy así. Bien que las pasiones cuando estallan en otros lados son buenas, pero si de hablar se trata yo soy la histérica que se saca de la nada y que no puede pensar en frío. ¿Cómo querés que piense en frío si me enoja que te sientes tranquilo enfrente mio a venderme un personaje que te inventaste en el tiempo que te sobró cuando caminabas a mi casa?. Al menos loca pero sincera, ¿No te parece?. Yo no te vendo calma cuando por dentro muero por tirarte el cenicero que esta en la mesa. En cambio, vos estás tan pendiente de hacer lo que es "éticamente correcto" y ajustarte a todas esas normas de cortesía y buena moral que te impusieron alguna vez, que se te olvida que hay una persona que vive, piensa y decide, que está más allá de diez leyes absurdas disfrazadas de etiqueta. Si es un crimen decir "no estoy de acuerdo", entonces soy culpable; y si es pecado pensar por mí misma, bueno tengo algo que confesar; y si es incorrecto decidir sin influenciarme por los ajenos, hace tiempo que estoy haciendo lo incorrecto. Y te lo repito, LOCA PERO SINCERA.
AMÉN.
No hay comentarios:
Publicar un comentario